martes, 17 de septiembre de 2013

Casi 3 semanas ya

En vísperas de las Fiestas Patrias que no tendré, comienzo este segundo reporte desde Londres. Mientras ustedes se comerán el manso asado, yo estaré aquí mirando con anhelo y desdén la carne del supermercado, que es tan cara que pareciera que acá las vacas son de oro o al menos de molibdeno, zinc o plomo. En cualquier caso, la única carne que he comido desde que llegué ha sido un guiso de cordero en un local de comida turca en la feria de Camden, que luego me pateó la guata un buen rato. Aunque también puede haber sido el chile ultra picante que le eché al plato, contra la advertencia del señor turco que me vendió la comida.

Desde la última vez que escribí han sucedido varios sucesos, ya que han pasado más de dos semanas, si no me equivoco. Para resumir, algunos de los hechos más pintorescos, o los que mas me importan a mi, aquí van:

  •      Mis primeros días los dediqué a pasear, leer y visitar lugares turísticos de la ciudad, de los cuales no saqué muchas fotos porque mi celular saca fotos muy malas, y además la batería está muy mala y me compré otra en un sucucho de mala muerte y resultó ser un bodrio. Sin embargo, como soy un hombre más agudo que el promedio, fotografié cosas a las que nadie les da bola, como un parquecillo donde fui a caminar y leer, y en lugar de encontrarme con quiltros, hallé ciervos, en lugar de moscas, he aquí que vi mariposas; en vez de guarenes, ardillas que clasifican la basura y la echan en el basureros correspondiente para reciclar.
Quiltros londinenses

  •           Algunos días después que yo, llegó Claudio, que en ese entonces era un pseudo conocido ya que nos habíamos visto una vez y hablado por facebook otras cuantas (aunque a decir verdad, lo conocía más por la tele gracias a su trayectoria en teleseries como Romané, y no sé cuál más, porque esa ha sido la única teleserie que he visto). En estas semanas nos hemos visto harto entre paseos por la ciudad y buscando algún departamento para vivir, búsqueda que ha sido de lo más infructuosa que hay. Pero tenemos fe, aún.
  •           A propósito de lugares interesantes, aparte de la feria de Camden que ya mencioné –que es una especie de feria Santa Lucía mezclado con el Persa si fuera un lugar cool y estuviera lleno de punks y gente gótica y cualquier tipo de ser humano en general-, he aprovechado de pasear por varios lugares emblemáticos de la ciudad, como la abadía de San Paul, la Torre de Londres, el puente de la Torre, el cerro Calán y el Bowling de Apoquindo. Como ya dije, no saqué fotos de estos lugares, pero si los buscan en google encontrarán fantásticas imágenes.
El Teatro Caupolicán de Londres
  •          Gracias a que Claudio es amigo de todo el mundo, el sábado entramos gratis al London Eye (esa especie de rueda de la fortuna gigante) y a London Dungeons, una especie de Mansión Siniestra de Fantasilandia, donde los monos animatronix del año 85 son reemplazados por actores, y que además es un paseo educativo por todos los lugares tenebrosos y personajes macabros de Londres desde el siglo XVI hasta el XIX. Así que al mismo tiempo de asustarse, uno aprende. Un concepto similar al de mis clases de catequesis en el colegio.
  •       Además, ayer fuimos a ver, nuevamente en forma gratuita, el musical Wicked, que me habían recomendado con bombos y platillos, pero que en el fondo no disfruté tanto como el sándwich de camarones con mayonesa que me comí antes de entrar. Pero como a caballo regalado no se le miran los dientes, dejaré mi crítica teatral para alguna ocasión donde ya no tenga tema para escribir aquí.
  •       Pero sí disfruté de buena gana una versión bastante post moderna de Fuenteovejuna que fui a ver el domingo pasado con Florencia (una chilena amiga de Claudio que conocía a algunos actores de la compañía). La obra era en una especie de galpón, donde uno se sentaba alrededor, y además la entrada incluía una cerveza, con lo cual se ganaron mi corazón desde el comienzo. La puesta en escena era muy simple, pero muy graciosa, y con momentos interactivos, como por ejemplo el matrimonio de Laurencia y Frondoso (supongo que todos se leyeron Fuenteovejuna, no me vengan con leseras) donde el público podía bailar o ir a recibir el ramo, o el momento cuando el pueblo conspira contra el comendador Fernán Gómez, que tuvimos que bajar al patio gritando “Todos a una, Fuenteovejuna!”, y para matar al comendador tuvimos que lanzarles bombitas de agua. Todas las personas que me conocen bien saben que mi sueño teatral es hacer una obra donde los actores lancen bombas de agua al público… esto se acercó bastante.
Local de Fuenteovejuna


En otro ámbito de la vida, y por si todo esto fuera poco, y como si esto ya no fuera una exceso de escritura, el lunes pasado comenzaron mis clases.



Mi colegio


La salita de presentaciones de mi colegio

Osvaldo Andreas, en honor a mis antepasados alemanes


Ha sido todo bastante intenso, pero entretenido al mismo tiempo. Para resumir, he de decir que en mi curso somos 20, y hay gente de muchos lados: de EEUU, Irlanda, Australia, Trinidad y Tobago (apuesto que muchos de ustedes ni siquiera sabía que había un país con ese nombre, manga de ignorantes), Canadá, China y una compañera de Argentina, así que al terminar el día con un exceso de información en la cabeza al menos tengo alguien con quien hablar en español.
De hecho me ha pasado que me siento bastante torpe hablando inglés… yo que me creía el Profesor Campusano de la lengua inglesa, pero no señor! Entenderle a esta gente inglesa que a veces tiene acentos muy cerrados me cuesta bastante por momentos (sobre todo en las mañanas cuando estoy muerto de sueño), pero lo bueno es que en el curso ya nos hemos ido haciendo pseudo amigos entre todos y siempre hay alguien a quien preguntarle o a quien copiarle. Además, tengo el consuelo de que la niña de China (que es muy chistosa en todo caso) siempre está más perdida que yo.
Dentro de mis clases, tengo acondicionamiento físico (con un profesor negro bastante estupendo que al parecer fue primer bailarín en El Rey León y coreógrafo en el Cirque du Soleil), canto grupal y personal (con una profesora mexicana mu y graciosa), movimiento, danza, actuación, voz hablada, coro, “acting through song” (o sea, actuación a través de canción) y otra cosa que se llama research no sé cuánto y que en realidad todavía no entiendo bien de qué se trata.
Dentro de lo más curioso que me ha pasado en estas clases, fue en la clase de coro, donde una de las canciones que cantamos tenía cierta onda de samba, y la profesora nos hizo empezar a movernos según lo que “sintiéramos” de la música. Mientras todos hacían cualquier cosa, yo hice unos humildes pasos que no sé si son de samba, de cumbia o de la refalosa, pero al final de la clase la profesora me felicitó (y también a la niña argentina) por mis naturales dotes dancísticos latinos. Y en la clase de movimiento, gracias a mis seductores movimientos de caderas una compañera gringa me tildó de “latin lover”.

Esto me ha enseñado una gran lección: en el fondo, la solución a nuestros problemas no pasa por cambiar nosotros, sino por situarnos en contextos donde nuestros defectos sean menores a los del resto. Así, si usted es malo para la pelota y quiere ser seco, no se esfuerce; más bien, váyase a vivir a un lugar donde todos sean igual o más malos que usted. Si usted se siente gordo, vaya a vivir entre obesos mórbidos, y se sentirá todo un atleta. Si usted es feo, búsquese una familia de babuinos, y en medio de ellos será tan lindo como Brad Pitt (o mi profesor de acondicionamiento físico).


Pijamas para hombres adultos en una tienda llamada Primark o algo así.
Ésta es la clase de cosas que sólo se pueden aprender cuando uno viaja. Así que mientras ustedes celebran el 18 de septiembre sin saber (como buenos chilenos) qué es lo que realmente se conmemora ese día, les dejo este educativo video sobre el verdadero significado de la independencia:


7 comentarios:

  1. Se ve genial el curso y los pijamas.
    Te voy a interrogar sobre Wicked entonces,
    deberías escribir todas las semanas, reseñas de las obras y conciertos que veas allá. Obligación que vayas a ver la Sinfónica de Londres.

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  2. ¡Qué manera de hacerme reír!
    ¡Qué moraleja más saludable! Para qué achacarnos, mejor hacernos la vida más fácil.
    ¡Cómo no te hay comprado cámara aun! Bueno, al menos te quedan muchos meses para sacar fotos.

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  3. Creo que acabas de descubrir algo que muchos acá lo llevan en la sangre... rodearse de gente en la cual uno se sienta seco jajajajajaj....ya sabes jajajjaja

    Estaré pendiente de tus actualizaciones

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  4. ajjajajjajaj me encanta leerte. besos desde acá. te lees feliz!

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  5. Que lindo lo que cuentas. Se lee que estás feliz amiguito :) Espero que cuando nos veamos nuevamente tengas de mascota un kiltro londinense, ellos también necesitan un hogar. Adopta uno!

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  6. se te lee muy bien maestro, qué bueno haberme conectado a tiempo para tener tu blog... estaba recordándote y preguntándome en qué andarías en tu postulación a Londres. Gracias por postear... ya voy a convencer a Alfredo Lamadrid para que te comente semanalmente, o por lo menos a Delfín Quispe aquí en la tierra media. Ánimo con el posh y el cockney, son más complicados que el gringo común y corriente, pero pucha que suenan mejor! Cheers mate!

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