Debo comenzar pidiendo una sincera disculpa a los fieles 18
seguidores de este blog, por no haber escrito nada desde hace más de 2 meses.
Tengo 3 excusas:
- pereza
- negligencia
- exceso de trabajo
En verdad, en verdad os digo, esta vuelta a clases luego de
las mini vacaciones de diciembre ha estado de lo más intensa. Apenas llegué,
empezamos a ensayar para nuestra producción de The Beggars’ Opera (algo así como “La Ópera de los Mendigos”), que
es una especie de musical que data de 1728. Según la crítica especializada y el
profesor Campusano, es el primer musical de la historia. Para los entendidos en
teatro, en esta obra se basó posteriormente Brecht para escribir “La ópera de
tres centavos”. Para los no entendidos en teatro, es una obra súper bonita.
| Parte de la escenografía. Como era la Opera de los Mendigos, todo el set estaba armado con materiales de basura. |
Para darle un aire más contemporáneo, partimos haciendo una investigación sobre los actuales “beggars” londinenses, y sobre varios de los temas que toca la obra: corrupción, alcoholismo, drogadicción, prostitución, pena de muerte, y otras cosas igual de alegres y positivas. En el reparto de personajes, yo recibí uno de los principales; no me tocó cantar tanto, pero sí hablar mucho y el texto es en inglés antiguo, así que fue una tarea mayúscula aprenderme toda esa cosa.
| Algunos weirdos |
| and more weirdos |
Pero también fue bien entretenido; me tocó trabajar bastante de cerca con el director, así que fue un gran aprendizaje. La puesta en escena fue bastante libre, y para casi todas las canciones usamos arreglos musicales que hicieron los directores musicales o algunos de mis compañeros, así que tuvimos mucho espacio creativo para inventar cosas raras y darle un toque muy personal a nuestros personajes. Por lo mismo, y por mi sensual acento latino, mi personaje (que en el texto original es una especie de jefe de los ladrones y del bajo mundo londinense en general) terminó siendo una especie de capo de la mafia colombiano. O una mezcla entre Al Pacino y Señor Zañartu. Aparte de actuar y cantar, nosotros mismos éramos la orquesta, así que a la mayoría nos tocó tocar algún instrumento. Yo pude estrenar en sociedad mi hermoso banjolele.
| Nuestra alegre familia en el Backstage |
| My dearest Wife |
| My dearest hussy |
| Wanton hussies! (uno de tantos textos de la obra que aún no tengo idea qué significa |
Tuvimos 6 presentaciones hace un par de semanas, en general
resultó bastante bien y la gente que nos fue a ver quedó contenta. Fue una
linda primera experiencia de montar una obra con el curso, y para mí también
una muy buena primera oportunidad de actuar en inglés, y también de actuar por
primera en Londres, y de dejarme un bigote fantástico por dos semanas, todo al
mismo tiempo.
Apenas terminamos con la Beggars’ Opera, empezamos una
unidad llamada “Preparación para audiciones”, donde básicamente nos dan todo
tipo de tips para ir a castings, desde qué decir, como vestirse, qué repertorio
elegir, etc. Así que también he estado con harta pega aprendiendo nuevas
canciones, recordando viejas, buscando y aprendiendo monólogos, y bueno, eso.
| Con mi banjolele y Brother Lockit en el carrete post Beggars' Opera. Las otras fotos del carrete no son posibles de mostrar. |
Pero no todo por acá es vida académica. También hay frío,
nubes, muchas nubes, y algo de lluvia. Eso sí, puedo decir que el invierno va
retrocediendo lentamente. Sigue haciendo frío, pero ahora al menos hay un día
de sol cada dos semanas, y se oscurece a las 5.30 en vez de las 4.15 de la
tarde, así que para los estándares londinenses estamos viviendo prácticamente
en el trópico.
Por otro lado, en este tiempo tuve un par de visitas
ilustres, la Carola Rebolledo –mi estimada directora de “Mariposas” el año pasado- y la
Trini Silva, aunque en realidad vino a visitar a la Berni Batlle y yo de rebote
la vi algunas veces. En todo caso, compartimos interesantes aventuras como la
pérdida de mi billetera a la vuelta de un carrete, una visita a un restaurant
de comida de Bangladesh (nunca supimos lo que pedimos hasta que nos trajeron
los platos) y además fue la única persona que vino directamente de Chile a
verme en la Beggars’ Opera (lamentablemente llegaron tarde con la Berni y solo
pudieron ver el segundo acto, donde yo menos salía, pero bueh…).
En estas semanas vi dos de las mejores cosas que he visto
acá en el teatro: Once (un musical
basado en la película del mismo nombre, excelente y simple al mismo tiempo), y Putting it Together, una especie de
“Revue” o compendio con canciones de distintos musicales de Stephen Sondheim.
También bastante simple, sólo cinco actores, pero de un nivel impresionante. Vi
también en el Royal Albert Hall (una especie de megateatro espectacular) el
show Quidam del Cirque du Soleil. Parece que me esperaba más, porque a ratos
preferí mirar la arquitectura del teatro en lugar del show de gente saltando y
haciendo malabares.
Y también vi una hermosa versión de Henry V protagonizada
por Jude Law; lo único malo fue que como buena obra de Shakespeare está en
inglés antiguo, así que a ratos no entendía casi nada, y de hecho nunca me
quedó claro si la guerra la ganaron los ingleses o los franceses. Y la semana
pasada fui a ver una obra llamada “Mystae”, bastante mala en realidad,
gentileza de mi amiga Shannon que trabaja en el teatro, así que entramos gratis.
Pero nos topamos en el hall del teatro con Stephen Fry, un actor inglés
bastante connotado y con una panza de proporciones. Tanto, que me dio miedo
acercarme para pedirle una foto.
Otra experiencia exótica de los últimos días fue gracias a
que la Berni Batlle está dedicada entre otras cosas a tocar cuecas, y ha tocado
en uno que otro bar de mala muerte. El asunto es que la invitaron a cantar a
una exposición de cuadros organizada por una señora chilena en una galería
situada en el sector sudeste de Londres (o sea bastante lejos de donde vivo, ya
que como todos sabéis mi departamento está situado en el sector noroeste de la
ciudad) en un barrio que antiguamente era una especie de puerto al lado del río
y que hoy está semi abandonado pero en etapa de recuperación, y para los que se
confundieron por la redacción, es la galería de arte y no mi departamento
la que queda en el barrio que antiguamente
era una especie de puerto al lado del río y que hoy está semi abandonado pero
en etapa de recuperación.
| Dándole a la cueca. |
En fin, la Berni me pidió que la acompañara haciendo voces y
percusiones, así que eso hice, y aprendí a tocar las cucharas (sí, cucharas
como para comer sopa o para jugar a esas carreras con una cuchara en la boca sosteniendo
una papa, y que al parecer es un deporte típico del 18, o al menos eso nos inculcaron
en el colegio porque nunca más he visto a gente corriendo con una cuchara en la
boca). El Shico (Ahumada, con quien según algunas personas con miopía severa,
delirium tremens o trastornos hormonales parecemos primos) se nos unió tocando
el tormento (otro lindo estrumento de percusión), y así armamos nuestra pequeña
banda cuequera, y tocamos en la exposición esa algunos temas mientras un grupo
de bailarines chilenos se mandaron unos pies de cueca. Pueden ver gratis un pequeño video a continuación:
La cosa resultó bastante amena, así que actualmente estamos
en negociaciones para continuar con esta banda en la senda del folclore.
Todavía no tenemos nombre, así que cualquier sugerencia pueden llamarme al +44
07 463 866 529.
Antes de finalizar, pido disculpas por mi lamentable
redacción en el día de hoy. Y aprovecho de enviar mis condolencias y un alegre
saludo de inicio de año laboral a todos en Chile, con pago de matrículas,
permisos de circulación, seguro obligatorio, y tantas otras maravillas.
Oye! El actor de la panza enorme actúa nada menos que en "El Hobbit", debiste haberle perdido el miedo para sacarte una fotito.
ResponderBorrarOswaldo! , al fin me puse al día con tu blog!
ResponderBorrarQue hermosas vivencias, que sabias enseñanzas, que deleitosa es tu prosa! emm... jaja.
Espero con ansias tu próximo reporte.
Un abrazo!
PD: ¿Esta la juiste a ver?, la recomendaban en el Mercurio (no es un musical, pero igual): http://www.nationaltheatre.org.uk/shows/the-drowned-man-a-hollywood-fable
Negro que choro. Yo llevo dos semanas ya en Querétaro, de vuelta por tierras mexicanas, quien lo diría. Que bueno saber que la vida de artista si bien aun no te hace famoso de a poco te acerca a ellos. Por más que sea en inglés antiguo un lujo ver a Jude Law en vivo y el Royal Albert Hall (que lo conozco por fotos y video lo má) me imagino es toda una experiencia. Un abrazo.
ResponderBorrarCristóbal Asenjo